Cierta vez una hadita volaba con un saquito donde depositaba hongos muy especiales
que crecían casi fuera de la luz del sol, en su búsqueda se acerco a unas mazmorras
donde las crueldades del hombre eran pagadas, por entre los barrotes de la pequeña
ventanita de ventilación de una de estas, diviso en un muro un hongo de noche, al
verlo se sintió feliz, ya tendría uno de esos hongos para sus labores, sin pensarlo dos
veces se precipito por la ventanita y cogiendo el hongo se percato que no estaba sola,
un pánico invadió su mente y miro a aquel criminal, que afortunadamente para ella
estaba encadenado, el también sorprendido dijo con una voz cansada y quejumbrosa,
¡parece que la providencia me ha enviado un ángel en mi última hora¡, en vez de
escapar la pequeña hada pregunto ¿Qué os sucede humano?, el hombre comenzó a
hablar, sé que he cometido muchos crímenes y que estar aquí me lo merezco, ya han
sido años que llevo enterrado vivo aquí, no sé porque la muerte no me había llevado
antes, en todo este tiempo he reflexionado sobre mi vida de perdición, los robos que
realice, las peleas que cause y en las cuales casi he matado, estafe a quien pude, mentí
hasta decir basta, había conocido a una mujer de quien pensé, voy a jugar con esta,
como había hecho con tantas, era una mujer de unos 35 años, la juventud todavía
vibraba en ella, de cuerpo desenvuelto, más lo que no pude resistir de ella fue su
mirada profunda, como si examinara mi alma, supe al instante que ella había visto
algo en mi que yo todavía no me atrevía a ver, conversamos largamente, cosa poco
usual para mi hombre de sonrisa amplia y fácil palabra, que con unas cuantas
conseguía doblegar a la más brava y llevarla al lecho, en cambio con ella fue distinto la
plática duro horas y día tras día me fue cambiando, me enseño que el valor del
hombre no reside en enfrentarse a otro con el cuchillo, que el valor es algo mucho más
grande, es enfrentarse a la vida con sus miserias y también con sus alegrías, mirarla de
frente y preguntarse ¿Qué estoy haciendo para que mi vida sea mejor y como esta
puede provocar un cambio en los demás de forma que ellos sean más felices?, no me
había planteado esto nunca, solo había tratado de aprovecharme de los demás y con
esto sembraba a cada paso mío desgracia, dolor y temor, esa mujer con sus simples
palabras estaba transformando toda mi vida de lances, disolución y crimen; creí por
un momento que era otro, ese ser abyecto, el que había dominado mi vida hasta ese
momento , no comprendía cómo había llegado a tanto, esa mujer tenía una luz especial
en sí, era un alma limpia y pura, cual no había conocido antes. Nos seguimos viendo y
para mi perplejidad, empecé a dejar los vicios, las borracheras ya eran historia, deje
de robar, asaltar, estafar, al punto que encontré trabajo en un aserradero, era otro
hombre, esa alma que tenia la chispa de Dios en su interior transformaba todo, hacia
de un simple almuerzo un banquete, de una mísera cama un lecho de un rey, su casita
brillaba no de joyas, sino de limpieza, de un calor de hogar que me sobrecogía, hubiera
querido compartir toda mi vida con ella, más los sinsabores de la vida no se dejan
esperar y cuanto más si se trae detrás de sí una larga carga de crímenes, la ley
universal te da la posibilidad que hagas lo que quieras en tu vida, más lo que siembras
cosechas y mi sembradío había causado mucho dolor, ocurrió un robo en el
aserradero y todos los ojos se clavaron en mi, a quien se puede culpar si tu trayectoria
te delata, el juicio fue corto mis antiguas fechorías se presentaron como testigos en el
banco de los acusadores, me condenaron a veinte años de presidio, llevo según mi
cuenta once años en estas mazmorras, olvidado del mundo, no permiten visitas, no sé
si alguien habrá venido, estoy encadenado aquí por defender a un preso que era
golpeado furiosamente por un guarda, espero que la muerte venga por mí, creo que
ella me libertara de este sufrimiento, porque aquí lo que más extraño es escuchar la
voz de mi amada, estos días han sido terribles para mi, fue la fecha en que la conocí,
creo que lo único que me mantiene con vida es poder volver a escuchar sus dulces
palabras, ver sus ojos de una profundidad insondable.
Timal el hada conmovida por el relato le dijo, yo no puedo liberarte de esas cadenas,
pero tengo el poder de liberar tu alma del cuerpo para que veas a tu amada, el preso
se sonrió como incrédulo, Timal le dijo prepárate y tocado con su hermosa manita el
pecho de este, algo se desprendió del cuerpo aquel, quedando flotando en el espacio
de la celda, tenía un aspecto de miles de pequeñísimas lucecitas, como las de las
estrellas, además mantenía la forma del cuerpo que había quedado como dormido
colgando sus brazos de las cadenas, se miro estupefacto se sentía liviano como el
viento, Timal le dijo sígueme, elevándose y saliendo por la pequeña ventanilla, el, la
siguió y milagro atravesó la ventanilla y las paredes como si estas se hubieran
desvanecido, veía el cielo por primera vez como no lo había contemplado en años,
distinguiendo en el firmamento la constelación de escorpio y donde terminaban sus
tenazas veía que se formaban las balanzas de libra, se dijo para si hasta las
constelaciones las une el amor, volaba libre por los aires, se alejaba de ese sitio donde
se pagan los crímenes humanos, veía los bosques, campiñas, ríos, su corazón se
estremeció al ver el pueblo de su amada y esa pequeña casita donde una luz
alumbraba la habitación, en que había disfrutado los momentos más felices de su vida,
en una silla junto al fuego reconoció al ser que dio esperanza a su existencia, leía un
libro en voz pausada, como queriéndole arrancar todo su significado a las palabras
“cierra la puerta de tu recamara y pide a tu Padre que escucha en lo secreto y todo lo
que pidieres a Él en mi nombre te será concedido” , tras estas palabras la mujer
expreso , Señor has posible que Francis este bien, protégelo con tus ángeles, has que el
tiempo transcurra rápidamente y pueda pagar sus crímenes, más preserva su corazón
de la maldad y dale vida para poder verle, no ansió mas que tocar sus manos y sentir
el latido de su corazón, mirar a sus ojos donde la primera vez que le vi encontré un
alma abatida y confundida por las miserias de la vida, alguien que luego escuchando tu
palabra fue transformado y la claridad volvió a sus ojos, con un brillo nuevo, hazlo
Señor . De esta forma la mujer termino su oración, para que decir la conmoción que
estas palabras causaron en Francis, el que no podía contener su corazón, entre una
alegría que le inundaba y unas ganas de abrazar a aquella estoica dama, en un impulso
incontrolable se aproximo para abrazarla, cuál sería su sorpresa que sus manos la
atravesaron y ni siquiera sintió la mínima sensación de contacto, la felicidad se
transformo en un hondo pesar, que terrible esta jugada de la vida tenerla tan cerca y
no poder abrazarla y ni siquiera poderle decirle que la amaba , Timal conmovida por
la escena, se presento ante la mujer, diciéndole señora, esta la miro sorprendida, pero
calmada, creyó ver en el hada un ser celestial, dime pequeño querubín, Timal
respondió hoy he tenido la oportunidad de conocer a alguien que lleva muchos años
preso en una mazmorra, sufriendo lo indecible, ya que su alma había sido redimida,
viéndole en esta situación rogome, ver y escuchar a su amada, no teniendo el poder de
liberar su cuerpo de las cadenas que lo aprisionaban, libere su alma y está aquí, la
mujer digo ¿donde estas amado? No recibiendo respuesta se dejo caer en la silla,
sumida en un mar de lagrimas, tan emocionante fue esta escena, que Timal no
acostumbrada a estos dramas humanos, se quedo muda por varios minutos, después
de reflexionar hablo calmadamente a la mujer, sus palabras iban disminuyendo el
dolor de ella, señora debes saber que el ser humano no es solo este cuerpo material,
sino algo mucho más precioso, está compuesto de alma y espíritu divino, el alma se
forma por las vivencias que ustedes tienen en esta tierra, mas el espíritu los
mantiene y preserva en esta vida y en la otra, vivimos en un constante cambio que nos
precipita hacia despertar nuestra conciencia a la vida espiritual al descubrimiento de
nuestra inmortalidad, somos seres trascendentes atados a un cuerpo finito, te haré
una pregunta ¿quisieras ver a tu amado y poder hablar con él?, Sahori respondió es lo
más que anhelo en el mundo, entonces prepárate lo veras y tocando su corazón su
cuerpo quedo dormido y de ella salió una mujer aun más hermosa que la que yacía en
la silla, su luminosidad se confundía con la del hada y pareciera brillar incluso más,
Timal dijo se nota que tú alma está muy evolucionada, mira a tu amado que te espera,
ella como despertando de un sueño se quedo extasiada con la mirada del que por años
solo fue un recuerdo, que cada día decrecía en su memoria, voló a su encuentro y
Francis sintió algo extraño podía tocarla, la sentía, la abrazo con fuerza y sus palabras
fueron un torrente retenido por mucho tiempo, Amada cuanto tiempo sin tocar tu
rostro, sin besar tus hermosas manos, sin escuchar el latido de tú corazón junto al mío,
Timal testigo de tanto Amor les dijo, os dejare por unas horas hasta antes del
amanecer vendré a buscar a Francis ya que es necesario que regrese a su cuerpo, los
enamorados quedaron solos.
Timal se alejo con una alegría que sobrepasaba a muchas de las que disfrutaba, había
logrado atenuar los sufrimientos de dos condenados por el destino a no verse mas,
uno encadenado a una mazmorra y el otro, una mujer que no podía ser feliz sin su
amado. Como fue acordado el hada regreso por Francis, que junto a Sahori
compartían los momentos más dichosos de su existencia, se despidieron en un abrazo
que reflejaba el amor más puro, ¿volverás pregunto ella?, no lo sé, respondió Francis
con una pena que le cortaba el habla, se hizo el silencio y Timal le dijo vamos, la
separación fue una herida lacerante, se alejaron sin decir palabras, el viaje pareció
demasiado largo, llegaron a la lóbrega mazmorra, con un olor a humedad y
abandono, que quizás un perro no soportaría, Francis regreso a su cuerpo decadente,
despertando como de un sueño mágico, abrió los ojos y Timal lo miraba, o ángel de la
compasión , es verdad existes, no ha sido mi locura he estado con mi Sahori, la he
podido tener en mis brazos, no sé cómo expresarte mi gratitud estaba medio muerto y
ahora me siento el hombre más feliz de la tierra, tengo un sentimiento de paz, cual no
sentí jamás, ya no temo a la muerte, sé que no existe, percibo en mi la libertad del
espíritu que no tiene límites de espacio, ni de tiempo. Timal se dijo para sí misma este
hombre ha dado un salto en su evolución espiritual, encadenado como esta y se sabe
libre, esto ya no se puede cambiar a experimentado el goce del espíritu y se deja una
huella indeleble, ya las cadenas no lo podrán detener, será imposible, no le podre
negar la libertad que seguro me pedirá para volver a ver a su amada, porque ya es
dueño de ella, entonces le dijo buen hombre as conquistado un gran escalón en el
desarrollo humano yo, ni nadie ahora podría retener tu alma en este cuerpo así que
vendré todas las noches a buscarte y te reunirás con Sahori, solo tendrás que tocar su
corazón, ella sentirá la llamada del amor, entonces saldrá a tu encuentro, así será
hasta que cumplas tu condena y puedas reuniros para nunca mas apartarse, hasta
luego, hasta esta noche, mil gracias, Timal se alejo volando, mientras lo hacía pensó , e
intervenido en la evolución humana, qué es aparte de la de nosotras, el hombre desde
este momento y por su descendencia tendrá esta facultad….
Fin.
Autor: Luis Medina U.

